Contradicciones

Es duro levantarse cada día y sentir que deseas salvar al planeta de esta miserable era, sin embargo, la realidad es que ni siquiera te llega la plata para un alquiler en condiciones…

Es duro levantarse cada día y sentirse abrazada a alguien del que, una mañana ni si quiera recordarás su nombre, ya ni te digo del color de sus ojos, bueno que más da ya se fue…

Es duro levantarse cada día sin tener ni puta idea de si al final conseguirás ese pan que tanto acompaña a la cena, y ya ni te cuento cómo hacer para el vino…

Es duro tener todo cuanto deseas en un momento presente y no saber ni a dónde ir ni qué coño hacer con tu vida, quizás jamás nunca lo sepas…

Es duro saber que tienes cualidades más que suficientes para conseguir lo que te propongas e importarte una mierda todo, porque sabes, que lo que verdaderamente importa hoy en día es nada más que descansar y centrarte en ti misma…

Es duro saber que algún día quizás querrás tener hijos y eso nunca suceda o sea demasiado tarde…

Es duro saber que si algún día los tienes, adiós a tu más querida profesión, si es que aún la conservas o la tuviste algún día…

Es duro no querer nada de nadie y a la vez todo, sin embargo, lo único que deseas en esos momentos es compartir tu más querido y ardiente corazón, y entonces la mente se puso celosa…

Es duro levantarse cada día y tener que afrontar esta mierda de contradicciones que aunque te ayuden a vagar libremente ante la vida siempre habrá una jodida ilusión que te haga imposible la existencia…

Con el tiempo aprendí…

Con el tiempo aprendí, que la vida no es una lucha por conseguir unos cuantos galones, ni tampoco una divertida obra de teatro, sino una continua y progresiva búsqueda de la verdad.

Con el tiempo aprendí, que no hay mayor satisfacción que lograr la autenticidad, así como ser consciente del poder de reflejar y guiar a otros. Una misma, intenta comprender el valor que reside en cada individuo, y asimismo observar, sin juzgar, las hazañas que el azar le propone.

Con el tiempo aprendí, que el éxito no reside en la inteligencia o astucia, ni en los estudios o carreras, ni siquiera en las medallas o ascensos, sino en la comprensión e integración del propio camino.

Con el tiempo aprendí, que el amor es la energía más deseada por la humanidad y sin embargo a la vez, la más destruida.

Con el tiempo aprendí, que con la distancia y el tiempo se puede olvidar a las personas, sin embargo jamás se olvida una mente, ni los sentimientos.

Con el tiempo aprendí, que una vida en soledad y plenitud es mejor que una vida llena de lujuria y derroches; y que soledad, no significa aislamiento, sino más bien la libertad de uno mismo.

Los chicos, mi hombre y yo…

Hay chicos que me gustan sólo para mirarlos.

Hay chicos que me encantan solo con escucharlos o tener una de esas charlas donde todo parece ser una conexión, como en una puesta de sol.

Hay chicos que me atraen solo porque me hacen sonreír y reír a carcajadas.

Hay chicos que me fascinan con tan solo besarlos y acariciarlos, donde un beso hace fundir esa magia cósmica llamada química.

Hay chicos que me atraen solo un instante, como aquel cruce de miradas en el que unos pocos segundos equivalen a una explosión estelar que luego se desvanece.

Hay chicos que me incitan a abrazarlos, quererlos, amarlos y hacer el amor hasta el fin del universo.

Hay otros que me llenan de pasión y ganas de compartir una de esas noches locas e intensas de sexo hasta el amanecer.

En cambio, a ti… ¡A ti, hombre, te quiero para todo!